La mayoría de ejecutivos:
- No han experimentado el poder que puede tener una reunión altamente efectiva.
- Tienen gran resistencia a cambiar una práctica ineficiente.
- No han recibido entrenamiento, herramientas, ni metodologías para hacer de sus reuniones eventos efectivos.
- Están llenos de tareas y reuniones; no les queda tiempo para terminar las tareas básicas: "Quien tiene tiempo y energía para mejorar la eficiencia de sus reuniones?" y en ellas se va gran parte de su tiempo productivo
- Consideran este como un tema "light" que no es de prioridad en su trabajo.
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